La tendinitis es una de las causas más comunes de dolor articular y de pérdida de movilidad.
Puede aparecer tanto en quien practica deportes como en quien pasa horas frente al teclado. En este artículo verás qué es y cuáles son los síntomas de la tendinitis. También verás las zonas más afectadas y las opciones de tratamiento. ¡Así podrás recuperarte bien y evitar recaídas!

Qué es la tendinitis
La tendinitis es la inflamación de los tendones, las estructuras que conectan el músculo con el hueso. Cuando un tendón se sobrecarga o se irrita, aparecen dolor, rigidez y una reducción de la amplitud de movimiento de la articulación afectada.
Las causas más habituales son la sobrecarga, los movimientos repetitivos, una mala postura mantenida en el tiempo o un traumatismo puntual. Hacer un gesto de forma incorrecta de manera continuada también puede aumentar el riesgo de lesión. Según la zona del cuerpo donde se produzca, la tendinitis recibe nombres específicos, que veremos a continuación.
Síntomas de la tendinitis
Los síntomas más característicos son el dolor (a veces un dolor sordo y constante, otras veces agudo al mover la zona), la inflamación, la sensibilidad al tacto y la pérdida de amplitud de movimiento. El dolor suele intensificarse con la actividad y mejorar con el reposo, aunque en casos avanzados puede aparecer incluso en reposo. Reconocer pronto estas señales ayuda a frenar la lesión antes de que se cronifique.
Tendinitis de muñeca
Aparece con frecuencia en personas que usan mucho el teclado y el ratón o realizan tareas manuales repetitivas. Se manifiesta como un dolor en la base de la mano que empeora al mover la muñeca. Si los síntomas persisten, conviene una valoración por un especialista en traumatología antes de que el cuadro se cronifique.
Tendinitis de hombro
También conocida como tendinitis del manguito rotador, es típica de quienes levantan peso o repiten movimientos por encima de la cabeza, como al pintar, nadar o entrenar con pesas. Puede provocar dolor nocturno y limitación al levantar el brazo.
Tendinitis de rodilla y de la pata de ganso
En la rodilla destacan dos cuadros. La tendinitis rotuliana, conocida como “rodilla del saltador”, afecta al tendón que une la rótula con la tibia y es muy frecuente en deportes de alto impacto con saltos y frenadas, como el baloncesto o el voleibol. La tendinitis de la pata de ganso, en cambio, afecta a la cara interna de la rodilla y es habitual en corredores y en personas con sobrepeso; produce molestias al subir y bajar escaleras o al levantarse de una silla.
Tendinitis de codo
Existen dos formas principales: la epicondilitis lateral (codo de tenista) y la epitrocleitis (codo de golfista). Ambas causan dolor al agarrar o levantar objetos. El tratamiento suele combinar reposo relativo, fisioterapia y, en algunos casos, infiltraciones pautadas por el médico.
Tendinitis en la mano
La más conocida es la tendinitis de De Quervain, que afecta a los tendones del pulgar y duele al sujetar objetos o girar la muñeca. Es habitual en quienes usan mucho el móvil o repiten movimientos de pinza con los dedos.

¿Cómo prevenir la tendinitis?
La mejor estrategia es evitar la sobrecarga y cuidar la técnica. Algunas pautas que ayudan a prevenir la tendinitis:
- Realizar las actividades físicas y deportivas con la forma correcta y un buen calentamiento previo.
- Introducir pausas activas cuando se repiten gestos en el trabajo.
- Incorporar ejercicios de fortalecimiento muscular para que el tendón soporte mejor la carga.
- Aumentar la intensidad del ejercicio de forma progresiva, sobre todo en deportes de alto impacto.
- Mantener una buena postura y un peso saludable.
Tratamiento de la tendinitis
El abordaje de la tendinitis suele apoyarse en varias medidas combinadas para reducir el dolor y recuperar la función:
- Reposo relativo: evitar los movimientos que generan dolor, sin llegar a inmovilizar del todo.
- Frío local: ayuda a aliviar el dolor y a bajar la inflamación en la fase aguda.
- Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento: para fortalecer los músculos que rodean el tendón, pautados por un fisioterapeuta.
- Medicación antiinflamatoria: siempre bajo indicación médica.
- Tratamiento de fisioterapia y terapia manual: fundamentales para acelerar la recuperación.
La evidencia clínica apunta a que el diagnóstico precoz y la fisioterapia reducen la duración de los síntomas y previenen recaídas, mucho más que el reposo prolongado por sí solo. Si el dolor no mejora, es importante acudir a un especialista, ya que en casos resistentes puede necesitarse rehabilitación prolongada o cirugía.
¿Cuándo acudir al médico?
Conviene consultar si el dolor persiste más de 1 o 2 semanas, si aumenta incluso en reposo o si aparece inflamación importante, pérdida de fuerza o dificultad clara para mover la articulación. En casos de tendinitis recurrente, una valoración a tiempo evita que el problema se complique.

¿Cómo te ayuda un seguro de salud frente a la tendinitis?
La tendinitis es un buen ejemplo de problema que mejora cuando puedes acceder rápido al circuito completo: traumatología, pruebas diagnósticas y rehabilitación sin esperas largas. Un seguro de salud completo como Sanitas Más Salud Óptima incluye acceso a especialidades médicas como traumatología, pruebas diagnósticas y métodos terapéuticos a través de su cuadro médico, además de videoconsulta con especialistas para resolver dudas iniciales con agilidad.
Para quien sufre lesiones recurrentes por deporte o por trabajo repetitivo, contar con seguimiento de fisioterapia y revisiones marca la diferencia en la recuperación. Puedes comparar coberturas en nuestro seguro Sanitas Más Salud o, si buscas protección para toda la unidad familiar, en los seguros de salud para familias.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en curarse una tendinitis?
Depende de la zona y de la gravedad, pero las tendinitis leves suelen mejorar en unas 2 a 6 semanas con reposo relativo y tratamiento adecuado. Los casos más crónicos pueden requerir varios meses de rehabilitación.
¿Es bueno hacer reposo total con una tendinitis?
No suele recomendarse el reposo total. Lo habitual es un reposo relativo, evitando solo los movimientos que provocan dolor, ya que la inmovilización prolongada puede debilitar el tendón y retrasar la recuperación.
¿Cómo se diferencia una tendinitis de una rotura de tendón?
La tendinitis cursa con dolor e inflamación pero se mantiene la movilidad, aunque sea molesta. En una rotura suele haber pérdida brusca de fuerza o incapacidad para mover la articulación, y siempre requiere valoración médica urgente.
¿Puedo seguir haciendo deporte con tendinitis?
En general conviene reducir o modificar la actividad que ha provocado la lesión hasta que el dolor remita. Reanudar de forma progresiva y con la pauta de un profesional ayuda a evitar recaídas.
¿Cuándo se recomienda infiltración o cirugía en una tendinitis?
Las infiltraciones se valoran cuando el dolor no responde a fisioterapia y antiinflamatorios, siempre bajo indicación médica. La cirugía se reserva para casos crónicos o roturas que no mejoran con tratamiento conservador.
La tendinitis se puede prevenir con hábitos sencillos: buena postura, pausas activas en el trabajo y ejercicios de estiramiento. Ante un dolor que no cede, lo más sensato es ponerse en manos de un profesional cuanto antes y valorar qué cobertura te da acceso rápido a especialista y rehabilitación.